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LA IMPORTANCIA DE LA RECONSTRUCCIÓN MAMARIA

Con la ayuda de la cirugía plástica reconstructiva, la forma y función del cuerpo, así como la apariencia
estética pueden recuperarse. Dentro de esta área, la reconstrucción de mama es uno de los procedimientos
más comunes. Compartimos, el caso de una paciente de Vitus de la mano de nuestros especialistas.

Recibimos en nuestros consultorios del Centro Médico Vitus a una paciente de 40 años que deseaba conocer opciones para reconstrucción mamaria. Un año antes de su consulta, la paciente se había sometido a una mastectomía derecha —resección completa de su glándula mamaria— con vaciamiento ganglionar de su axila por un cáncer de mama. Luego de su cirugía, requirió un tratamiento de radioterapia para disminuir las posibilidades de recidiva local.

Inicialmente la paciente no había sentido el impacto de haber perdido su mama y no había presentado interés sobre la posibilidad de reconstruirla, abocándose al tratamiento y controles necesarios de la enfermedad.Transcurrido un tiempo, ella comenzó a sentir la necesidad de buscar una solución que le ayudara a disminuir el impacto psicológico de dicha situación.


Durante la primera consulta le explicamos las opciones de reconstrucción mamaria existentes y juntos tomamos la decisión de comenzar este proceso. Es importante
aclarar que al momento de elegir la técnica adecuada se deben tener en cuenta diferentes factores de la paciente como, por ejemplo: sus deseos, edad, tipo de mastectomía a la que se sometió, características de la mama contralateral y qué tratamientos se le realizaron.

Particularmente nuestra paciente de 40 años era delgada, su mama contralateral era pequeña/mediana con su caída normal para la edad; presentaba una cicatriz horizontal de su cirugía previa y un espesor de tejido residual muy delgado y adherido al plano muscular inferior. Además, la radioterapia a la que tuvo que someterse había disminuído aún más los tejidos.


En base a su examen físico, decidimos realizar una reconstrucción mamaria de varias etapas, para lograr un resultado lo más simétrico posible. Las secuencias de
cirugías programadas fueron:


• Transferencia de grasa en dos sesiones.
• Colocación de expansor tisular.
• Colocación de un implante anatómico definitivo.

Debido al escaso tejido residual y su adherencia al músculo subyacente —posiblemente como consecuencia de la radioterapia—, comenzamos la transferencia de grasa a la zona para así mejorar el espesor de los tejidos, la calidad de la piel y lograr un “colchón” de tejido que nos permitiera continuar con la colocación de un expansor mamario. La alternativa de haber colocado un expansor tisular desde un primer momento la descartamos por el riesgo al fracaso del procedimiento y el impacto psicológico que hubiera implicado volver a comenzar de cero.

Realizamos dos sesiones de transferencia de grasa, para lo cual en una primera instancia recolectamos grasa del abdomen y transferimos alrededor de 200 cc a la zona afectada. Tres meses después, realizamos otro procedimiento y recolectamos 200 cc más de grasa que también fueron transferidos. De esta grasa, aproximadamente un 50% se reabsorbe y el resto permanece indefinidamente en el lugar.


Habiendo logrado un espesor de tejidos adecuado, una notoria mejoría de la calidad de la piel y tras resolver las adherencias al plano muscular, procedimos a colocar
un expansor tisular anatómico por debajo del músculo pectoral. Un expansor tisular es un dispositivo de silicona que a través de una válvula se puede ir aumentando su tamaño con solución fisiológica de manera progresiva hasta lograr el tamaño adecuado (relacionado con el tamaño de la mama contralateral). Es necesario que la expansión sea progresiva para que los tejidos puedan adaptarse paulatinamente al volumen y evitar complicaciones.


Luego 3 meses de expansión progresiva y habiendo logrado un volumen de 300 cc. se obtuvo un resultado muy similar de la otra mama. Finalmente, en un último procedimiento se procedió al cambio del expansor tisular por un implante de silicona anatómico de 285 cc. con lo cual se obtuvo un excelente resultado en simetría bilateral.


De esta manera, mediante un diagnóstico correcto y, la elección y combinación adecuada de técnicas quirúrgicas, pudimos reconstruir la mama de esta paciente de manera segura y eficaz.

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